El síndrome del salvador/a

No todas las personas padecen el síndrome del salvador de forma aguda, pero todas suelen tenerlo en alguna medida, o en algunas circunstancias de su vida.
Cuando es agudo suele tener su origenen la infancia. Se construye cuando uno de los padres, hermano, hermana o pariente está en el papel de victima, e inconscientemente el niño o la niña se hace responsable de su felicidad. De alguna forma deja de ser un/a niño/a para asumir una responsabilidad que no es suya y que jamás podrá satisfacer.




De mayor ello se convierte en un comportamiento compulsivo que haga que la persona atrae a su vida a personas que “necesitan ser rescatadas”, o inconscientemente intenta controlar la vida de los demás, creyendo que sabe mejor que ellas lo que les conviene. Obviamente no estamos hablando aquí de los momentos de la vida en los cuales se nos presenta la oportunidad de ayudar a alguien, sino de un guión quese repite. La persona con el síndrome del salvador necesita “salvar” a los demás para sentirse bien. Es común que las personas con este guión atraigan parejas con el guión de victima, de “pobre de mi” o “no puedo”.
Aparece también a menudo como resultado del ego espiritual. A menudo cuando una persona descubre métodos parasanarse a si misma y sentirse mejor quiere que otras personas se beneficien de ello. Ello en sí es un sentimiento noble y obviamente ofrecerle a las demás personas herramientas de sanación o despertar que sabemos que funcionan es natural y positivo. Pero se convierte en un problema o una limitación cuando basamos nuestra identidad en ello. Para sobrevivir el ego necesita identificarse con uno o varios papeles. A partir del momento que el ego se identifica con el ayudar a los demás, empezara a creer que sabe mejor que ellaslo que les viene bien, no respetara su libre albedrío, tendera a imponer suspuntos de vista y a sentirse superior.
La verdadera ayuda es la que es ofrecida pero nunca impuesta, y la que es capaz de recibir un no sin ofenderse. Cuando nos liberamos del síndrome del salvador podemos confiar en la divinidad que hay dentro de cada persona y aceptar y respetar su camino incluso si no estamos de acuerdo con ello y nos parece equivocado. También somos capaces de ofrecer apoyo y ayuda pero nos percibimos a nosotros/as mismos/as como canales de la vida y no nos identificamos con lo que hacemos.
Cuando el síndrome del salvador se vuelve extremo, se convierte en lo que en psicología es conocido como e lcomplejo de Mesías. En este caso la persona tiene la idea patológica de que la salvación del mundo depende de ella.

Ejemplos de afirmaciones

“Confío en el camino de las personas”
“No soy responsable de la felicidad de mi madre, de mi padre o de cualquier otra persona”
“Confío en que la divinidad dentro de las personas las acabara guiando”
“Merezco ser feliz”

“La única forma en la cual puedo ayudar a los demás e ssiendo feliz yo mismo/a”
“Puedo recibir un si o un no cuando ofrezco ayuda”
“Estoy desapegado/a de los resultados”
“Yo soy la única responsable de mi vida al igual quelos demás lo son de la suya”

Fanny Van Laere.

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