El psiquiatra infantil Donald Winnicott dice que dos cosas pueden afectar muy negativamente la infancia: Una: cuando ocurren cosas que no deberían ocurrir. Otra: cuando no ocurren cosas que deberían ocurrir . En la primera condición están aquellas experiencias que son traumáticas, causan estrés, como abandono, abusos, violencia. Es lo que no debía haber sucedido pero sucedió. En el segundo punto están los aspectos menos objetivos, menos evidentes, pero igual de importantes para el bienestar interior de un niño. En este grupo podemos encontrar falta de los espacios de calma, de juego, de encuentro íntimo con sus referentes, padres presentes, indiferencia, exigencia anímica, y tantas otras variantes que pueden afectar. Un niño sano es un niño feliz, cariñoso, receptivo, entregado a quienes lo aman. Con algunas situaciones de berrinches, frustraciones o enojos por no obtener lo que pide, pero que son pasajeras, no recurrentes ni repetitivas. Es decir, no son costumbre en su mod...